mayo 7, 2021

“El mayor aprendizaje es que la salud es el principal bien público”

La pandemia de coronavirus pone en evidencia lo que se dejó de hacer o lo que se viene haciendo mal. Precursor del paradigma del cuidado, Bernardo Toro, filósofo y educador colombiano, brindó ayer una teleconferencia –en exclusiva al canal Noticias Paraguay (NPY)– desde Santa Marta (Colombia) en la que pasó revista sobre las lecciones que deja esta crisis sanitaria de escala global.

“El mayor aprendizaje que deja esta pandemia, en América Latina, es que la salud es el principal bien público. Hemos conseguido plata para producir, fabricar y sostener 2.500 millones de automóviles y no hemos sido capaces de tener los respiradores que se necesitan en una pandemia”, contrapuso Toro, quien se desempeña como fundador de la Fundación Avina.

Aprender a cuidar: El nuevo paradigma, se denominó el panel virtual que compartió, a instancias de Juntos por la Educación y Desarrollo en Democracia (Dende). “Lo segundo –dijo– es que estamos aprendiendo la importancia del Estado. Sin Estado, sin una institución que sea capaz de articular la diversidad, de que sea capaz de tomar decisiones como la soberanía, la moneda, los impuestos, etcétera, tampoco es posible hacer que una sociedad sobreviva”, sostuvo.

Y cuestionó: “¿Por qué llegamos hasta acá con tantas precariedades?” A su juicio, todavía no se pudo salir –o se está saliendo recién– del paradigma que hace siglos domina a la sociedad: “Venimos ordenando la realidad a través de la acumulación, el poder y el dinero y eso nos ha producido cosas excelentes como la alta tecnología, los viajes espaciales, la medicina moderna y sobre todo las comunicaciones. Hoy podemos manejar este problema de la pandemia por las comunicaciones. Pero ese paradigma también creó el cambio climático, la saturación de la Tierra de abonos, la exclusión y la inequidad, etc.”, terció.

Hoy el paradigma –señaló– es un problema social, político, económico, cultural y espiritual. “El cuidado tiene la característica de que es el único comportamiento que permite reparar daños pasados y prever daños futuros”, definió.

Medicina o salud

Toro señala que con el tema del Covid-19 “hablamos mucho de medicina y no de salud”. En las conferencias que realiza, suele pedir a las personas que levanten las manos quienes tienen seguro de salud y todos lo hacen.

“Pero realmente lo que tenemos son seguros médicos: Cuántas consultas, cuántas cirugías, cuántas medicinas. No preguntamos ni nos preocupamos de cuánta agua potable hay; cuántos cuidados tenemos en los corredores sanitarios, de qué calidad es el agua; cuánta capacidad de vacunar tenemos, cuánta capacidad de controlar la calidad de los alimentos”, enumeró.

Esa es la disociación que permite que se propaguen las enfermedades, más aún un enemigo invisible como el coronavirus.

“Esta pandemia está enseñando que tenemos que generar estas condiciones, invertir ahí (en salud). En América Latina nos gusta hacer las cosas rápidas y bonitas, no sólidas y resilientes (capaces de superar adversidades). Hacer un edificio sismorresistente lleva más tiempo y es más caro, pero le prepara ante una catástrofe”, comparó y citó el ejemplo de una pequeña ciudad alemana:

“Tienen más de 2.800 respiradores que los tienen desde hace tiempo; o sea, no los compraron por la pandemia. Y ahora están en condiciones de atender a todos quienes se enferman porque hicieron la inversión pensando en las peores circunstancias”.

privilegio vs. derecho

El experto insiste en que esta pandemia, a lo largo de Latinoamérica, muestra que “descuidamos mucho los bienes públicos”, comenzando por la salud. “Como decía (Emmanuel) Macron, el presidente de Francia: ‘Ahora hemos descubierto que los bienes públicos no son un gasto, son un tesoro que tenemos para cuando el destino nos ataca’”, parafraseó.

En Estados Unidos, en contraste, tener seguro de salud “es un privilegio” y la gente que no tiene seguro de salud “está perdida” en esta pandemia y son millones.

“Tenemos que ver cuáles son los bienes públicos que necesitamos cuidar, fortalecer, proteger y recuperar para poder hacer una sociedad resiliente para las pandemias y para las consecuencias del cambio climático”, apuntó.

Ocurre que –para Toro– conviene no separar ambas cosas. Y señala que a partir de esta calamidad hay que ver “cómo crear bienes de alta resiliencia”, capaces de soportar dificultades futuras.

“Una pandemia no puede acabar con la especie humana, pero la crisis climática sí puede. Hay que aprender a cuidar los bienes públicos y hoy el principal bien público es el Estado”, remarcó.

Y puso a la cultura china como paradigma, donde “los mejores profesionales van al Estado” y ocupan cargos públicos las personas que más saben de algo.

“Sin Estado es muy difícil enfrentar grandes problemas que van a venir porque la pandemia pasa, pero la crisis climática sigue ahí y cómo la vamos a enfrentar, día tras día, por los próximos siglos”, advirtió.

F:UH

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