marzo 4, 2024

ELON MUSK ANUNCIA QUE UN SER HUMANO YA LLEVA IMPLANTADO UN CHIP CEREBRAL

Tan solo nueve meses después de recibir el permiso de las autoridades estadounidenses, el multimillonario Elon Musk anunció ayer que su empresa ha conseguido implantar un chip en el cerebro de un humano. Pero ¿hasta qué punto es un avance tecnológico? Y, lo más importante, ¿qué supone?
Neuralink, propiedad de Musk, recibió a finales de mayo pasado la aprobación de la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA, en inglés) para hacer estudios en humanos de sus implantes cerebrales
Y Musk confirmó ayer que ya se ha hecho la primera intervención. Desde su cuenta de la red social X, el multimillonario explicó que la función del chip será “leer” la actividad neuronal y ayudar a restaurar funciones cerebrales que hayan resultado dañadas a consecuencia de un infarto o de la esclerosis lateral amiotrófica, por ejemplo
Esto es algo que se está haciendo en investigación básica con animales desde hace tiempo “y sin mayor problema” y que, de hecho, también se ha hecho en la corteza cerebral de humanos, con implantes de unos 64 electrodos más o menos
Algunos grupos de investigación han conseguido implantar un zócalo en la corteza de un humano que, a través de cables, se conectaban a un ordenador que registraba o detectaba la actividad neuronal. Se ha hecho en tetrapléjicos que no se podían comunicar, por ejemplo, y que con esta tecnología han podido mover brazos robóticos, dar órdenes o mover un puntero
SIN CABLES. ”La diferencia es que ahora, Neuralink lo ha hecho sin cables, con una tecnología más refinada, pero nada más”, dice el neurocientífico
Sobre este punto, Juan Lerma aclara que esta parte también se ha hecho ya, en monos
En cualquier caso, la posibilidad de que en un futuro “no tan lejano como creemos” sea posible comunicarse con el cerebro para extraer información y para introducirla y dar órdenes es algo que habría que empezar a plantearse ya porque conlleva problemas éticos, avisa el neurocientífico
En ese sentido, Liset Menéndez de la Prida opina que el objetivo anunciado de Neuralink de “leer” el cerebro y también “escribirlo”, implica la capacidad de controlarlo, algo que “ya se podría hacer”, pero la cuestión es si es ético hacerlo en humanos.

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