noviembre 30, 2021

Los líderes de ACA-EP no fueron abatidos y siguen siendo amenaza

Aunque las autoridades anunciaron una supuesta segunda extinción de la Agrupación Campesina Armada – Ejército del Pueblo (ACA-EP), con la muerte de cuatro de sus presuntos integrantes, todavía quedan cabos sueltos que siguen siendo una amenaza para el Norte del país. Se trata de los hermanos Feliciano Bernal Maíz, Hugo Bernal Maíz, Laubrindo y Elizandro Balbuena Mariz, supuestos integrantes del grupo armado, que hasta el momento, logran escabullirse de las fuerzas de seguridad.

Según fuentes de la investigación, Laubrindo se encontraba en el grupo que se enfrentó con las autoridades el viernes, pero logró escapar. Los hermanos fueron imputados por el secuestro y asesinato de Jorge Manuel Ríos Barreto, ocurrido en la estancia Dos Hermanos de Puentesiño, Departamento de Concepción.

Las pesquisas que realizaron los intervinientes determinaron que los hermanos Balbuena, que se habían unido al grupo criminal, fueron los encargados de planear y ejecutar el secuestro y posterior asesinato del joven. Afirman que fueron ellos los que dirigieron el plagio el pasado 28 de junio, cuando se llevaron a Jorgito, como lo llamaban sus amigos, del establecimiento rural donde estaba viviendo de forma temporal.

Los integrantes de la banda sacaron a relucir su entrenamiento para generar terror en sus víctimas y horas más tarde, se comunicaron con los familiares exigiendo la suma de 200 mil dólares, presentándose como miembros del grupo criminal ACA-EP.

El cuerpo del joven secuestrado por la banda fue encontrado el 3 de julio pasado en la zona conocida como Caracol, en territorio brasileño, situada a unos 30 kilómetros del sitio en el que fue secuestrado, a pesar de las intensas negociaciones con la familia. La Policía Federal del Brasil fue la que comunicó a las autoridades locales sobre el hallazgo del cadáver a orillas del río Apa.

Entonces, el Ministerio Público había manifestado que existían suficientes indicios como para presumir que la ACA-EP planeó y ejecutó el secuestro y no descartaban que tengan conexiones en el vecino país. Los hermanos Balbuena Mariz, que se unieron recientemente a la banda, serían los principales responsables, fueron intensamente buscados en la zona y no descartan que se hayan escondido en territorio brasileño.

En el 2015, con la muerte de los hermanos Albino y Alfredo Jara Larrea, las autoridades ya habían anunciado el acta de defunción del grupo afirmando su extinción. Este grupo armado ya se adjudicó en el año 2019, a través de un video difundido, el atentado a la estancia Santa Silvia, también en la ciudad de Horqueta, además de la quema de maquinarias en Loreto. Sin embargo, el pasado 18 de abril, meses antes de ejecutarse el secuestro de Jorgito Ríos, los miembros del grupo volvieron a realizar su aparición con un ataque en la estancia Reunida, propiedad del brasileño Marcos López. El establecimiento está ubicado en la comunidad de Belén Cué, distrito de Horqueta, Departamento de Concepción. Los desconocidos obligaron a los trabajadores del establecimiento a sacar todas sus pertenencias del retiro, para luego prenderle fuego.

 Fuente: La Jornada

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