noviembre 30, 2021

Empleado infiel quiso avivarse y terminó preso

El empleado de un local de cobranzas se gastó unos cuantos millones de su lugar de trabajo y al no saber cómo justificar decidió inventar un supuesto asalto. Pero su falta de experiencia lo terminó delatando, ya que los policías encontraron en el local dos teléfonos que supuestamente también fueron robados en el atraco. Ante el hallazgo de las evidencias no tuvo de otra que confesar el autogolpe. La aprehensión del ladrón se produjo el sábado a las 11:00 horas en el barrio 23 de Octubre.

El que terminó dentro de una celda por querer pasarse de vivo es Francisco Javier Velázquez Espínola, de 34 años, empleado de la boca de cobranzas RBA, quien denunció ante la subcomisaría 4ta que fue víctima de un supuesto asalto y robo de unos G. 14 millones y dos teléfonos celulares. El atraco supuestamente fue perpetrado por un desconocido de constitución física delgada, estatura alta y tez morena, que portaba un arma de fuego.

En su denuncia Velázquez mencionó a los policías que el supuesto asaltante lo intimó con un arma de fuego y se apoderó de la recaudación del día. Posteriormente los investigadores se constituyeron en el lugar para hablar con la propietaria y buscar alguna pista que pueda ayudar a identificar al autor del asalto. Pero llamativamente encontraron en el basurero los dos teléfonos celulares que fueron robados e inmediatamente sospecharon de una denuncia falsa.

Al cuestionar a Velázquez qué hacían los celulares en el local comercial, el mismo terminó confesando que no existió ningún asalto. Contó que ya había gastado el dinero de su patrona en ocasiones anteriores y que el monto fue aumentando. Antes que el millonario faltante sea descubierto y no tenga cómo justificarse, decidió inventar un supuesto atraco como posible salida. Ante la confesión el empleado infiel quedó preso por disposición de la fiscal de turno Carolina Rosa Gadea.

 

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